El primer amor

El primer amor

No hay nada como el primer amor: Ese tiempo de tu vida en que todo es ahora o nunca, de “para siempre”, declaraciones de amor eterno, profundo y sincero bajo la luna, de peleas dramáticas y de poses estilo portadas de películas basadas en novelas de Nicholas Sparks. Ahhh… La intensidad del primer amor, ¿cómo olvidarlo?

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La carta

La carta

Escribo este post en histeria TOTAL: He perdido una carta comprometedora en la cual pongo en papel, a mano, con mi letra, muletillas, expresiones, firma y obvio –porque tenía que hacerlo– el nombre del destinatario.
Y la he perdido. Damn it!

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Solterita y Sin Pareja en Boda Familiar

Solterita y Sin Pareja en Boda Familiar

Algo que tal vez muchas personas no sepan es que en Monterrey se acostumbra a ir con pareja a las bodas, es decir, si eres una mujer soltera tienes que encontrar con quien ir hasta que consigas novio y termine ese problema.

Bueno. La cosa se complica un poquito más si dicha boda es familiar porque ¿cómo le dices a un amigo equis, perfecto desconocido, o chavo que te gusta que te acompañe a una boda en donde –probablemente– tenga que sentarse con tu familia y platicar? Y entiéndase por papá, mamá, hermanos, tíos, primos, ¡vaya! el paquete completo. Todo depende de la suerte o de los arreglos de asientos que hagan los novios.  Incómodo, ¿no? Y con potencial para el desastre.

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Dinner date! Yo y mis pensamientos

Dinner Date

Hay cierta belleza en cenar sola. Al menos eso es lo que pienso. Y no me refiero a cenar sola frente al televisor o con el celular, tableta u otro aparato electrónico que se le parezca. No.

Me refiero a cenar como Dios manda: En la cocina, aunque sea el “recalentado” de ayer (o en mi caso las sobras de la ensalada de atún que hizo mi mamá a mediodía), en la mesa, poner el mantel, el tenedor, tu plato (ok, este si era desechable) y tu refresco.

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