Problemas Técnicos en Madrid


Llegué a Madrid luego de pasar varios días sola en París. Al abrazar a mi amiga sentí ternura y amor recorrer todo mi cuerpo. Dejé que su cabello rubio tapara toda mi cara y me picara en los cachetes y que sus brazos delgados se marcaran fuerte en mi espalda. La extrañaba. De repente me volví a sentir segura, con energía y, extrañamente, a salvo. Sentí toda la emoción recorrer mi corazón, pasar por mi garganta y acumularse en mis ojos.  

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