Estrés Navideño

Shopaholic3

Faltan tres días para Navidad – bueno, para la hora que esto esté publicado son menos de tres días- y el estrés de las fiestas decembrinas se siente en el ambiente. ¡Es como la contaminación! Sabes que está ahí y que hace daño, pero no puedes hacer mucho al respecto.
Simplemente ves como empieza a arruinarlo todo.

Sin importar el esfuerzo de los adornos, del Santa Claus en turno o de las canciones navideñas. Todos están estresados, todos están enojados y a nadie le importa la persona que está parada al lado (o atrás o delante de uno).
¡Vaya espíritu navideño!

Hoy por la mañana decidí ir tempranito a Valle Oriente para hacer las últimas compras. A pesar de que es sábado y que el reloj marcaba poco antes de las 11:00am, había tráfico. Las personas, y yo, intentábamos cambiar de un carril a otro; manejábamos con prisa.

En el trayecto, me topé con un señor que aceleró en el momento en que notó que quería cambiarme de carril. Con todo y mi direccional puesta, hizo todo lo posible por dejar menos espacio para la maniobra. Otra señora, al ver que no manejaba lo suficientemente rápido (sí manejo rápido) me echó las altas -iba en el carril del medio- ; y yo, al ver que un taxista no reaccionaba rápido cuando me detuve para darle el paso, le grité y le eché una mirada fulminante.

Todo esto me pasó mientras escuchaba canciones navideñas: canciones felices, de amor, sobre la llegada de Jesús, de ver por el prójimo y todas esas cosas bonitas.
¡Excelente espíritu navideño!

Decidí relajarme y disfrutar el proceso. ¡Faltan tres días para Navidad! ¡Esta se supone que es una época bonita y emocionante!Mientras compraba los regalos, un señor me interrumpió por completo, me dio la espalda y decidió pedirle asistencia en sus compras a la señorita que me atendía a mí….
¡Qué grosero! Está bien que tenemos prisa, pero espera tu turno.

¡…Otra señorita me ignoró totalmente cuando le pedí ayuda con un juguete que estaba dispuesta a comprar!
Adiós comisiones…

-Muchas gracias. Que les sea leve este día…!Felices fiestas! -les dije a las señoritas mientras agarraba las bolsas con mis compras.
Me vieron con cara de ridícula.
Me sentí una ridícula por intentar ser amable.

Finalmente, mientras hacía fila para pagar el boleto de estacionamiento, un señora mayor -muy mayor- delante de mi, con su hija -también muy mayor-estaban teniendo problemas para pagar el boleto. Desistieron antes de que yo les ofreciera ayuda.
Esperé a que terminaran de tomar sus cosas, ¿qué iba a hacer? ¿Meterme y empujarlas nomas porque sí?
Se movieron y en eso, una señora con sus tres pubertos se metió justo frente a mí: Tranquilamente metió el boleto y uno de sus tres pubertitos le pasó un billete de 20 pesos.

-Señora, yo estoy aquí haciendo fila – fue lo único que le dije. Sin tonito, sin enojo, sin gritarle. Solamente exigiendo que no se hiciera como que la que nunca notó mi presencia.

Estaré chaparra, pero no soy delgada. Entonces… ¡Me notas porque me notas! ¡Chingado!

Canceló el proceso enojada, tomó su boleto.
-Pase – me dijo molesta, sin voltearme a ver.En mi espalda sentí la mirada fulminante de la señora y de sus tres pubertos.

 

Mientras manejaba de regreso a casa, no pude evitar sentir la ausencia del espíritu navideño. ¿Es por que está tan cercana la fecha? ¿Fue por el calorón del día (30 grados en diciembre)? ¿Es por mis 33 años? ¿Así es para todos los adultos? ¿Es el estrés? ¿El cumplir con los regalos, la cena, la reunión familiar es mero hábito, mas que algo que se hace realmente con gusto?

 

¿En dónde quedó el espíritu navideño?

3 thoughts on “Estrés Navideño

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