Reflexiones de una Treintañera

33

Momento de confesión: Hace algunos años, cuanto tenía veintetantos, estaba en una reunión con mujeres solteras y treintonas. Ellas platicaban acerca del amor y la soltería, y recuerdo que pensé: Diosito, por favor, yo no quiero estar así a esa edad…
Ya sé. Ya sé. Perdón, perdón. Estaba chava y se me hizo fácil. ¿Qué les puedo decir?

Avanzamos en el tiempo unos cuantos años y ¡¡¡TADA!!!!! Veme aquí: Treintona y soltera.¡Sobreviví!

Admito que pensaba que hoy estaría triste porque no tengo una cosa que quiero y que no hay mucho que yo pueda hacer al respecto para cambiarlo.

Qué tonta, ¿no? Dejar que la falta de una cosa (o bueno, en mi caso, de dos) me traigan abajo. ¿Como por qué voy a dejar que una cosa (o dos) nublen todo lo bonito que tengo en mi vida? Eso es injusto, es lastimarme, es ser egoísta porque me estaría concentrando en lo que no tengo y que solo Dios sabe si llegará, para descuidar todo aquello que tengo y que puedo disfrutar.

Pero no deja de ser difícil. Hacer eso (no dejarte caer) requiere concentración y esfuerzo. Hay días fáciles, unos medios complicados -pero lo logras- y hay unos que nomas no se puede.

La cosa es que, si estás en una situación parecida a la mía, te entiendo. Somos billones de personas en este planeta y seguramente hay millones como tú y como yo, que están en sus treinta y tantos y no tienen esa pareja ni a esa familia que tanto anhelan; pero, a veces, la espera puede ser muy solitaria. Y estoy aquí para decirte que te entiendo:

Sé que hay días difíciles y que sé que no, no es hormonal.

Te entiendo cuando ya te da lo mismo (estás soltera, qué más da) y prefieres ir sola a una boda; y entiendo cuando, al mismo tiempo, te da tristeza ver los votos o el vals y te preguntas si algún día esa serás tú.
¡Chingada madre! ¿Y yo cuándo? ¡Vamos Daddy God! ¡Sí se puede!

Te entiendo porque es sumamente frustrante cuando las de veintitantos casadas y con bebés (malditas bitches afortunadas!) te dicen que “llegará cuando menos lo esperes” .
¿Tú qué sabes niña? ¡Ya lo tienes todo!

Y luego te dicen que “tienes mucho tiempo” y te empiezan a contar historias de mujeres que a sus cuarentas empezaron a tener familia…
¡Pero yo no lo quiero a mis cuarentas, wey! ¡Lo quiero AHORITA! ¡YA!

Te entiendo cuando te molesta porque la señora mayor te pregunta si ya tienes hijos, si estás planeando, eres casada, o te casarás pronto y lo único que puedes decirle es “no” a todas sus preguntas y luego te ve como si le acabarás de contar que cometiste pecado mortal.
Señora, cómo le explico que ni Thor me ladra cuando llego a la casa.

O sea, gente, ¿tengo mucho tiempo o ya se me fue el tren? Decídanse, por favor… Esto es muy confuso.

Y te dicen que “siempre hay alguien” que siempre tienes un pretendiente pero no da un paso adelante.
¡Wey! ¡Da el pinche paso cabrón! ¡No muerdo!

O que, seguramente “él ya viene en camino” y que lo conocerás “en cualquier momento”.
¡Llega ya! !Usa Google Maps!

Y luego pierdes la esperanza porque le pides a tus amigos que te presenten a alguien y te dicen que “ya todos están casados o dando anillo” y piensas que tal vez estás amargada o loca, eres un adefesio o te apesta la boca o las axilas y por eso nadie te pela…
¿Cómo le hacen las demás? ¿Qué tengo de malo?

Y luego te dicen que eres muy picky y que necesitas abrirte más. Entonces empiezas a salir con un chavo que te escribe “ola, que ases”, “vuenos días”, y te da roña leer esos mensajes y te preguntas desde cuándo la buena ortografía cae en ser muy selectiva.
Y empiezas a considerar a los cuarentones, divorciados y con hijos, y te dicen que “ay, no, esos todavía no wey, ¡no manches!”
¿Debo abrirme y ser menos picky, pero ser selectiva al mismo tiempo? Explíquense…

Y finalmente está ese barbón que te gustaba pero no te correspondió; luego te llegan con el chisme de que ya tiene novia y está por dar anillo y te preguntas cómo fregados la conoció y cómo es que todo sucedió tan rápido.
¿Cómo le hizo? ¿Por qué él sí y yo no? 

 

Tengo 33 años y estoy soltera y sin hijos. En algún momento de mi juventud, llegué a pensar que esto sería el fin del mundo, pero sobreviví. Si estás pasando por lo mismo que yo, ¿adivina qué? ¡Sobreviviste! No pasó nada. No pasó a mayores. Sigue viva, sonriendo, con el corazón lleno de esperanza -aunque a veces digas que no- y disfrutando tu vida, tal cual es en este momento.

Si estás leyendo esto y piensas “Diosito, por favor, yo no quiero estar así a esa edad”, deja de ser tan dramática. Si llegas a esto, créeme, sobrevivirás.

4 thoughts on “Reflexiones de una Treintañera

  1. Jajajajaja, Leva, me da mucho gusto leerte a diario, ¡es genial!

    ¿De casualidad ya viste la película de “Soltera codiciada”? está basada en un libro de una bloguera que es soltera, esta buena la película :3

    Liked by 1 person

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