La Rarita del Grupo

La Rarita del Grupo

¡Me encanta la Navidad! Las fiestas decembrinas y todo lo que implican: El secret santa, la comida, pedir posada, los juegos chuscos, las reflexiones que se comparten. Todo es bonito, lleno de esperanza, amor, familia…
… Pero como me caga envolver regalos.

Tenía ya los regalos de Navidad (yo compro temprano) y  al ver la fila para la envoltura, decidí que yo podía hacerlo sola.
Pobre Leva. Inocente, ingenua Leva.

Tenía una caja grande y dos pedazos de papel -medio transparente-. Puse uno primero y luego el otro, para tapar aquello que no alcanzó a cubrir el primero.
La caja quedó totalmente cubierta de un lado y del otro se alcanzaba a ver per-fec-to la marca, el modelo, la talla…
Ni modo. Luego veo cómo lo arreglo.

Después tenía una caja chica y un papel sumamente grande. Dejé suficiente espacio alrededor para dar las vueltas necesarias y asegurarme de que quedara completamente cubierta la caja; corté tantito papel por aquí y por allá.
Terminé con un regalo boludo que no podía mantenerse “de pie” abajo del árbol.
Bueno, al rato veo si le puedo cortar algo más de papel….

Empecé a sentir admiración y respeto por aquellas personas que se la pasan envolviendo regalos en las tiendas departamentales. ¿Cómo lo hacen tan bonito y tan rápido?
Y después de ver los regalos envueltos por mi mamá, hermana y cuñada, me di cuenta de que soy la rarita del grupo. La que no tiene el talento innato de envolver regalos.

-¡Así no se pone Leva! ¡Es a lo largo, no a lo ancho! – me gritó mi mamá cuando vio que estaba arruinando un regalo ahora con papel perfecto, pero mal pegado.

¿Desde cuando importa cómo ponemos la cinta? ¡La cinta no se ve! ¡Es transparente! Pero al parecer hay un reglamento de qué tan grande puede ser el pedazo de cinta y cómo debe ponerse. Como si ese pedacito transparentoso rompiera la estética por completo. ¡Es transparente!

Y llegamos al moño. ¿Cómo le hacen para que se mantenga en su lugar? Pregunta seria. Se supone que los abres, pones un pedazo de cinta por debajo -pa’ que se mantenga abierto- un pedazo de cinta sobre la envoltura -donde lo vas a poner- y luego empiezas a enredar los listones por aquí y por allá -porque enchinarlos ya no está de moda- hasta que quede algo casi geométricamente imposible y ahora sí llena de cinta la parte trasera de tu regalo para que no se muevan los listones ni el moño.

Es sumamente importante que no se muevan los listones, luego quedan torcidos y tu mamá te regaña o te ve feo cuando te toca entregar el regalo y ve esa esquinita mal acomodada.

Tuércete una muñeca, pon cinta sobre tus cejas o tu nariz, usa tu barbilla como pisapapel -o en este caso, pisalistones-, pero que no se desacomoden esos listones.

Bueno, mis moños quedan flojos y mis listones torcidos. Siento que es un reflejo de la realidad. Siempre me dicen “ponte tus moños con los hombres”, a lo mejor el que los moños de mis regalos estén flojos es un reflejo de la falta de carácter que -los demás opinan- tengo con el sexo opuesto.

Mis moños siempre se ven como si no tuvieran ganas de estar ahí o fuera un moño reciclado; de esos que ya han adornado varios regalos y están listos para retirarse de la vida de envolturas.

Y finalmente, cuando creí que había terminado, tenía que escoger la tarjetita perfecta: renos, santas, monitos de nieve, copos de nieve, con brillantina, textura, ¡Si tiene luces, Mejor!

Y aprendí que hay que poner un mensaje. Inocente es aquella persona que piensa que es solamente “de” y “para”. Olvídate de poner “¡Feliz Navidad!” como mensaje. Hay que poner algo bonito: Un mensaje personalizado, una cita bíblica que invite a la reflexión.

¿Qué no se supone que lo de adentro es lo que cuenta? ¿De cuándo a acá empezó a tener tal importancia la presentación de las cosas? No es como que digo: ¡Ay! ¡Qué bonito lo envolviste! Lo voy a dejar así y así me lo quedaré, ¡para siempre! La verdad es que si veo la envoltura por más de 5 segundos es mucho. ¿Entonces por qué le damos tanta importancia a la presentación?

-¿Pues es porque tomamos fotos, no? O sea, van para el recuerdo – me contestó mi hermana después de escucharme por 10 minutos seguidos quejarme sobre la envoltura de regalos.
-…Ohh… Las fotos… Si es cierto…

…Y seguí envolviendo regalos.

One thought on “La Rarita del Grupo

  1. Excelente entrada, divertida. Me he reído mucho, pero no eres tan rarita. Yo hago lo mismo. No sé envolver regalos y gracias a Dios que vinieron las bolsitas, aunque tampoco soy muy buena con el papel de seda que va adentro. En fin, me ha gustado mucho. Saludos, Mimi.

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