Reflexiones en París Parte 2: Aceptaciones en Versalles

PARIS 2

Seguía en París y seguía sola con mi alma. Estaba en el Palacio de Versalles, después de tomar el tour, nos dieron tiempo “libre” para caminar por los jardines antes de ir a comer. Mientras caminaba, una sensación de paz y tranquilidad se apoderó de mi.

Puedo hacer esto. Puedo no tener hijos, no tener una pareja y vivir. Puedo hacer esto. El estar soltera o quedarme soltera no significa que es el fin del mundo. Seamos honestos Leva: No a todos les tocan las mismas bendiciones. Tal vez nunca sabrás -por experiencia personal- lo que es estar comprometida, planear una boda, usar un vestido de novia, lo que es tener nueve meses de embarazo y tal vez nunca sabrás lo que es un matrimonio. Y estarás bien. Estás bien y vas a estar bien.

Con la paz y tranquilidad que me invadía, empecé a ser sincera:  Acepté que soy feliz sin una pareja; que soy feliz porque tengo a mi familia unida, amistades que sé serán para toda la vida. Acepté que soy feliz porque soy bendecida todos los días.

Pero también acepté que no quería hacerlo sola. Que una cosa es poder hacerlo y otra muy diferente es querer hacerlo. Acepté que no lo necesito, pero realmente me gustaría tener novio.

Y acepté que estaba cansada. Que en mi corazón ya no queda mucho espacio para más rechazos, desilusiones y patanes. Acepté que estaba cansada del tema, de pensar, de hablar, ¡de escribir sobre lo mismo! Acepté que tenia miedo sobre mi futuro como bloguera si cambiaba el tema. Acepté que me da miedo entrar de lleno a mi proyecto como escritora: ¿Y si fracaso? ¿Y si tengo éxito?

Acepté que tal vez solamente necesito un descanso de mi propia vida amorosa. Que tal vez es tiempo de concentrarme en mis proyectos: en mis libros, en mi blog. Que tal vez es momento de trabajar en mi, Que tal vez es momento de dejarme encontrar, en lugar de buscar. Que tal vez es el momento ideal para concentrarme en mí, pero mantenerme abierta a las posibilidades.

Con tranquilidad, respiré profundo, tomé un trago de mi café y sonreía ante mi decisión: Un break de mi vida amorosa y concentrarme en mí.

-Disculpa, ¿dónde conseguiste el café? – dijo una voz masculina, sacándome de mis pensamientos.
Volteé. Un barbón, de cejas pobladas y ojos verdes estaba parado a mi lado, esperando mi respuesta. Sonreí.

Voulez-vous coucher avec moi (ce soir)?
(Ok, ya quedamos en que realmente no canto así)

Vule vú cuché avec mua, se sua?
(Mejor).
Vule vú cuché avec …mua…
Vule vú cuché avec mua, se sua?
“Y pues, hijos, así es como su papá y yo nos conocimos en Versalles…”, pensé.

 

4 thoughts on “Reflexiones en París Parte 2: Aceptaciones en Versalles

  1. Leva corazón corazón Y¿ porqué no las dos cosas ?
    ja jaja ,
    Una pareja no debe ser sino un gran apoyo para que tu puedas seguir haciendo aquello que tu deseas siempre que el amor esté presente. Amor sin celos ni recelos, amor de entrega por parte de los dos.
    Buen texto y reflexión.

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    • Mi hermana me decía lo mismo!!! Que no tire la toalla, que trabaje en mí pero que no descuide esa parte de mi vida. No lo sé! A lo mejor un mini break es necesario. La cosa es que desgasta, no crees? Gasta el punto de doler y no sé qué tanto más aguante mi corazoncito… Gracias por leerme! Saludos!

      Liked by 1 person

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