El Resfriado

El Resfriado

-¡Es que necesito que entiendan! O sea: lo hizo Nancy a los, ¿qué? ¡26 años! David ahora… ¡Yo también quiero independizarme! No “salirme” de la casa. No estoy peleada, no me voy enojada, no me voy por rebelde. ¡Tengo 30 años! ¡Quiero valerme por mí misma!

Eso fue lo último que les dije a mis papás el lunes por la noche. El martes por la mañana comencé a toser un poco.
No me preocupé y comencé a hacer cuentas: Una amiga está por casarse y su cuarto en un departamento hermoso pronto estará disponible.

¿Podré al fin ser una mujer económicamente independiente?

Para mediodía, me sentía realmente mal: no podía ver bien el monitor, tenía que leer cada párrafo dos o tres veces para entender lo que leía. La concentración se esfumaba con cada estornudo. Jamás he sido de las que le gusta pedir permisos en el trabajo, pero tomé una decisión: Le dije a mi jefa que quería saltarme la comida para salir más temprano.
“Me voy a recostar un ratito”, les dije a mis papás al llegar.

Voy a morir. Esto no es una gripa normal. No es un resfriado. Es influenza. Es AH1N1. Es gripa aviar. Soy víctima de una nueva enfermedad, soy paciente cero. Soy el inicio de la película de Contagio. Voy a morir.

-M’hjita, ¿está bien? – me preguntó mi mamá preocupada.
Mi respuesta: toser intensamente.
Ella se acercó.
¡No! ¡Mami! ¡Aléjate! ¡Sálvate! ¡Ve con papi!
-¿Te traigo té? – me preguntó preocupada.
Fuerte e independiente. ¿Quiero valerme por mi misma? Empecemos con una pequeña gripita.
-No… Gracias. Me dormiré un ratito.
Sí, trae te, mami. Ignora a tu hija menor y tráeme te. Y medicamento. Y caldito.

Guardé silencio. Después de verla salir de mi habitación volví a sufrir un ataque de tos.

A mis 30 años voy a morir. Jamás salí con el que me gusta. Nunca hice un testamento. Me iré de este mundo y jamás publiqué un libro. Sin tener hijos. Sin formar mi propia familia. Moriré.

De repente desperté y tenía todo lo que necesitaba a mi alrededor: Medicamento, líquidos, mi cobijita….

Acostada en mi cama empecé a reflexionar:

¿Para qué me quiero ir a vivir sola? ¿Para que si me enfermó nadie lo note? O sea, me podría pasar algo grave y ¿cómo le avisaría a la gente? Además, no solamente es que mis papás me cuiden, es yo también cuidarlos a ellos. También, ¿no es como que nos estamos quedando sin nada porque vivo con ellos? ¡Soy una persona! ¿Qué tanto gasto puedo ser? Mejor aquí. Es más inteligente. Puedo aportar en mi casa y ahorrar para una boda o algo más. No es como que me están corriendo. Y, o sea, solamente -en serio- mis amigas independientes son las foráneas. Todas las regias viven con sus familias. Es lo normal. O sea, todas nos pasamos de la casa de los papás a la casa del marido.

Y así fue la forma en que cambié de pensamiento y de corazón. Buscaré otras formas de ser más independiente: aportar para pagar los gastos de la casa, entre otras cosas.

Sí. Buena decisión Leva. Inteligente. Nada tiene que ver el drama que hiciste cuando estabas enferma. No. Esta es una decisión fuerte y madura. Sí. Estás creciendo Leva. ¡Bien!

3 thoughts on “El Resfriado

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s