¡Invítame a Salir!

Invitame a Salir

Creo que todos conocemos a esa persona. Esa personita especial con la que sabemos que si se da algo sería genial. Hay química y demás. Sin embargo, las cosas no suceden. Este es un claro ejemplo de las conversaciones con esa persona. Al menos para mí.

–Leeevaaaa– me dice el susodicho animado y relajado.
–Eeeit –lo saludó.
¡Ya, wey! ¡Invítame a salir!
–¿Cómo estás? ¿Cómo estuvo tu fin de semana?
–Tranqui. Relax. ¿El tuyo?
–Igual, ¿qué hiciste?
NO salir contigo.
–Ver a mis amigas….. ¿Tú?
–También, ver a mis amigas.

No estoy segura si bromea o lo dice en serio. Sonrío.
Pinche vieja zorra.
Él sigue hablando y ya no le pongo atención. Solamente asiento con la cabeza y me limito a decir “ahh ok”, “¿y luego?”, “no manches” o lo que sea que aplique.
Dude, o sea, ¿Cómo? Invítame a salir. Invítame a salir. ¡Invítame a salir! Tú quieres salir conmigo, yo quiero salir contigo. ¡Salgamos! ¡Salgamos! Invítame a salir, dude. Solo invítame a salir.
–Oye, Leva… –Comienza a decirme y reacciono.
¿Será este el momento?
Solo me quedo callada, espero su comentario llena de expectativas.
–¿Cuándo es el cumpleaños de Iri?
No dude. Te mato. Neta que me doy un tiro y te mato. No manches que ahora resulta que te gusta Iri. O sea, ¿en qué momento? He estado aquí TODO El TIEMPO.
–En febrero, ¿por?
–Nada más.
Quiero que sepas que en este momento nuestros hijos están en pánico y ven insegura su próxima existencia.
–¡No! Ya dime –le digo disque empezando a jugar y mientras le pido con la mirada a mis amigos que se alejen un poquito más.
–¡En serio! Fue mera curiosidad.
Moriré soltera y será tu culpa. Tu madre no tendrá nietos y será tu culpa.
Oye, ¿tú está saliendo con alguien?
Podría estar saliendo contigo, ¿pero no lo hago por culpa de quién?
–No –le contestó ya entre desesperanzada y fastidiada.
¿Me vas a invitar a salir? Espero que me invites a salir… Algún día. Tal vez no hoy, tal vez no mañana, pero algún día. Pronto…. Ok, pronto.
–¿Por?
–Curiosidad…
Dude, si sigues así, ¿cómo fregados piensas que nos vamos a casar y a formar una familia? Sin presiones, pero  ya voy a cumplir 30… Lo dejaré en el aire. Cumpliré 30. A ver si así captas.
–Uno no pregunta esas cosas por curiosidad –le contesto disque coquetamente.
Sonríe.
Maldito bitch! ¡Invítame a salir!
Seguimos platicando, él sigue contándome sus anécdotas del fin de semana, de su trabajo en la planta, de la carrera que está por correr, del entrenamiento, de su caballo y demás cosas.
¿Me vas a invitar a salir? Siento que en cualquier momento YO te voy a decir que hagamos algo. Pero no sé si dando el paso arriesgue a que no se dé algo con potencial. O sea, tú también quieres, ¿no? ¡Ay! ¡Ya! Siento que soy la única con sentimientos y ganas de conocerte mejor. O sea, a ti te vale madre. Equis dude, no salgamos. Pero si no salimos entonces ¿por qué preguntas si salgo con alguien? ¿Es tu interés real o es mera curiosidad?

Luego caigo en la cuenta de que estoy discutiendo con él mentalmente.
Che vieja loca.
Y me vuelvo paranoica.
¿Y si es real eso de que hay gente que puede leer la mente? ¿Y si él puede y no sé? Yo me tendría miedo. ¡Qué oso, dude! ¡Piensa en otra cosa! ¡Piensa en lo que sea!
Comienzo a imaginarme como sería una cita con él.
¡Piensa en otra cosa! ¡No pienses en él! ¡No pienses en él!
Me imagino un primer beso.
!No wey! ¡Estás en el hoyo!

–Oye, hay que hacer algo, ¿no? Entre semana, después del trabajo.
Caigo en la cuenta de que él sigue hablando y no tengo la menor idea de lo que decía.
Espera. ¿Me está invitando a salir? ¿Me estás invitando a salir? Contesta rápido Leva, contesta. Dice que sí. ¡Dilo ya!
–¡SÍ! ¡Estaría padre! –digo entre una mezcla de emoción y tranqui. Él me ve raro.
–Sí, lo organizamos y les decimos a los del grupo.
!Che mamón!
Por décima vez en la noche me doy por vencida. Al parecer jamás saldré con él.
–Sí, lo organizamos y le decimos al grupo.
¿A alguien más le pasa? Que siente que sí, como que sí pero no pasa nada. ¿Es normal? ¿Me estoy engañando? ¿O simplemente será de esperar un poco más?
Así están mientras conversan con esa persona especial. Siento que si no me controlo en cualquier momento se me saldrá el “invítame  a salir” o un “hagamos algo” o algo por el estilo. ¿Sería muy arriesgado o debería dar el paso?

4 thoughts on “¡Invítame a Salir!

  1. Me pasa también con un chavo, nos damos indirectas y luego directas pero nada al final se acobarda y no pasa nada, digo que es solo una cita?! Una chance y ya después vemos si si se da algo o fue bonito mientras duró.
    Espero algún día encontremos a los padres de nuestros hijos no nacidos todavía porque no se deciden sus padres por invitarnos a salir

    Me encanta tu blog 🙂

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    • Ay! Estos hombres! ¿Qué vamos a hacer con estos chavos? Sí, veremos que pasa en nuestras vidas amorosas.
      Gracias por el apoyo!
      p.d. Amé que me siguieras la corriente con eso de “los padres de nuestros hijos no nacidos” jajaja.
      Saludos! 🙂

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  2. Pingback: Vas a Invitarme a Salir, ¿Sí o No? | Elva González Castillo

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