El Chico Bueno

El Chico Bueno

–¡Maldito pendejo!
Se oye a lo lejos que aviento una almohada.
–¡Imbécil!
Se oye a través de mi puerta que me peleo por salir de las sábanas.
–¡Maldito! ¡Maldito bitch! –grito mientras dejo el iPad en la cama y tomo con coraje mi celular.


Empiezo a buscar en WhatsApp a Mariana. Ella me comprenderá. ¿A quién más puedo contarle con la verdad sobre esto? Solamente Mariana me entiende.
Me preparo para escribirle a Mariana cuando de repente veo por última vez Instagram.
–¡¡¡¡CULERO!!!!!!! –grito desde lo más profundo de mi alma.
Vuelvo a agarrar el iPad y entro a Instagram. El maldito chismoso de Instagram, que me hace ver cosas de las que no necesito enterarme.
–¡Estúpido! ¡Maldito odioso! ¡Mal hombre! ¡Mal amigo! ¡Mala persona! ¡Animal! ¡Rata!…¡Te odio y TE DESPRECIO!
Antes de ponerme a cantar cierro el iPad.

Cálmate, Leva. ¿Qué no has aprendido nada del yoga? Cálmate. Se objetiva. Se madura.
Me quedo viendo por un momento mi cama, sin saber bien qué hacer. Agarro de nuevo el cel y veo que aún no tengo respuesta de Mariana.
Haz una lista Leva. Haz una lista. Haz LA Lista.

Comienzo rápidamente, hago dos columnas: Lo bueno vs. Lo malo y encima pongo las iniciales del susodicho y me pregunto: ¿Qué has hecho? ¿Qué has hecho mal? Las jaladas, los malos momentos y ¿qué has hecho bien? ¿Qué bueno traes a mi vida?
16 vs. 6
¿Es eso posible?
Cierro los ojos y vuelvo a pensarlo todo, intentando dejar ir mi coraje. ¿Será que susodicho no ha hecho la gran cosa? ¿Qué no es más que una inspiración momentánea para este blog? ¿Algunas buenas risas y ya?

Dejo la lista y acepto el resultado. 16 vs. 6. Susodicho me ha hecho más “jaladas” que cosas buenas.
–¡A la chingada! –digo ya harta –¡A la chingada con Susodicho y todos sus parecidos!

Y es que no significa nada lo mucho que me guste, lo mucho que esté dispuesta a dejar la banca –que admito he dejado, momentáneamente– si el tipo no más no hace nada.
¿Está jugando o qué?

Entonces me arrepentí de todos aquellos chicos buenos a los que realmente no les di una oportunidad. Quiero algo bien, algo estable: Un chavo que me invite a salir, que conozca sus intenciones, que no busque un juego –no me gusta el juego, no puedo con él, se me hace tonto–, pero ahora es lo que más anhelo.

Confieso que antes se me hacía aburrido.  Tipo, literal en las citas me ponía a cantar mentalmente canciones de M2M, OV7 o así, para no quedarme dormida.  Y es que todo era sumamente aburrido: El chavo sin misterios, que me decía de frente “te quiero para mi novia”, ¿será que yo también quería cazar y me la dejaron muy fácil?  ¿Era muy inmadura para apreciar la sinceridad del momento? ¿Las intenciones?

¡Y ahora es lo que más quiero! El chavo estable, que esté conmigo y yo con él, que no haya coquetería con otros, que sea algo bueno, no un juego.

Neta, ya maduré. Lo juro.

Ya no quería seguir así, viviendo de esos pequeños momentos de coquetería, de roces de mano, de cruce de miradas, de frases indirectas, de los famosos “picones”. ¡A la fregada con todo eso!

Cierro la libreta y me paro frente al espejo: Yo Leva González Castillo prometo no dejar la banca a menos de que sea “un chico bueno”. Me prometo no dejar la banca por un cabrón, mucho menos, por uno como Susodicho.
Me quedaré en la banca hasta que se me acerque un chico bueno.

¡He dicho!

4 thoughts on “El Chico Bueno

  1. “Entonces me arrepentí de todos aquellos chicos buenos a los que realmente no les di una oportunidad.” Mi opinion: Lo mas probable es que entrarían a la lista de los novios que no cuentan, y no, no creo que te arrepientas. El hombre a quien tu puedas hablarle lo que sientes, te corresponda, te valore y tome desiciones y sea seguro y feliz de si mismo, ese hombre será, pues podrás contarle lo que se te ocurra, que te pondrá atención y te escuchará. La mayoría de esos “chicos buenos” son tan buenos que cuando le preguntes “Que zapatos uso hoy?” Te dirá, “los que tu quieras”, pues solo con saber que tu valoras su opinión, les basta. Llegarían al punto de idolatrarte, y ese, por tus posts anteriores, no es tu estilo, ni de ninguna otra mujer segura de si misma, y terminarías dejándolo. Dañándose ambos. Por otra parte están los arrogantes dis que populares y con pisto y ese es otro post. Animo, que cada día que pasa es un día menos para conocer a tu principe. Yo opino que lo busques en una iglesia, pues si respeta a Dios te respetará a ti, a tu familia, y así. Exitos!

    Liked by 1 person

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s