La Soltera y la Boda Regia

La Soltera y la Boda Regia

Escribo esto mientras espero con ansías mi deliciosa cena. Tengo hambre, pero puedo concentrarme, aprovecho el tiempo.
Admito que estoy sumamente encabronada por culpa de la tradición regia. Y sí, es regia, porque si le cuentas de estos problemas a amigas del centro o sur de México empiezan a decirte cómo en sus tierras todo es diferente.
¡Malditas bitches suertudas!

Pues, tengo dos bodas próximamente y no tengo con quien ir. Normalmente, creo yo, en un lugar ideal eso no sería un problema, ¡de hecho sería todo lo contrario! Una perfecta oportunidad para conocer gente –entiéndase chavos y chavas– y pues, a ver qué, ¿no?

Bueno, YO, Leva González soy regia. Entonces eso no existe en mi mundo real.
O sea, ¿neta? ¿Cuál es la necesidad de estresarse por esto? Pero no puedo evitarlo. Estrés. TOTAL.

¡Ah! ¡No! Y novias, ustedes saben quiénes son, si están leyendo esto no malinterpreten: Estoy feliz y contenta de asistir a sus bodas, de que tengan tanta fe en mí y esperanza en mi vida amorosa, como para que me hayan considerado con un +1 y que quieran que yo esté ahí con ustedes para compartir tan bonito evento.

Es en serio….Pinky promise y así, 🙂

Peeeero, la verdad si estás soltera-soltera-soltera, lo que se dice: SOLTERA –entiéndase: sin pretendido ni pretendiente ni perro que te ladra– puede ser un estrés TOTAL el ver “2 personas” en una invitación.
Y neta, que aunque da weba estar buscando pareja, pues una tiene que conseguirse a alguien porque sino eres la “loser que no consiguió con quien ir”.
Coraje. Total.

Y entonces olvídate de la dieta, del peinado y del vestido. ¿A quién sentarás al tu lado y con quién bailarás toda la noche?

Mi meta ahora es con este post conseguir crear conciencia, que más chavas levanten la voz, que nos unamos con una misma misión y comencemos una revolución en las bodas regias y por fin ¡liberar a todas la solteras del estrés de conseguir pareja!
(Este, una puede soñar en grande, ¿no?)

Pero mientras solamente busco entretener y para el que quiera saber lo que yo vivo –y algunas de mis amigas también–les comparto como es mi experiencia preboda:

¿Sola o acompañada?
Este es un paso rápido y sin mucho que hacer. Sin realmente decirlo explícitamente tanteas las aguas con tus amigas y empiezas a notar actitudes: ¿Quieren ir solas o acompañadas? Casi siempre será “acompañadas”, pero una nunca pierde la esperanza hasta que…

Lista de candidatos
Empiezan a hablar de candidatos y olvídate si tienen amigos en común porque empieza el “peleadero” porque casi siempre serán cercanas a los mismos chavos, por ende, se sentirán cómodas decirles a los mismos.
Después de dejar la fiesta en paz, en alguna reunión o WhatsApp se empieza a hablar de “posibilidades”: Que si Fulanito, Manganito y Perenganito. Entonces, empiezas a hacer tu lista.

El orden sí importa
Chavos –bueno, al menos en lo personal– si han visto alguna vez un post it de una amiga o una hoja con nombres de chavos por invitar a una boda y te dice que “los escribió a como se fue acordando” , ¡es mentira! (repito: al menos personalmente… Y de las amigas que me han enseñado s.us “apuntes”). Siempre, siempre –entiéndase SIEMPRE– empezamos con el chavo que nos gusta, el que nos llama la atención, el crush o así. Después le siguen los amigos de confianza, los que nos deben favores y, hasta el final, aquel que consideramos una posibilidad pero que consideramos último recurso porque la verdad sabemos que ni le gusta, ni le interesa y no intentará bailar… Siempre esperamos no tener que llegar a él y siempre tememos que tendremos que.

Aclaración: (igual, en lo muy personal… Y de mis amigas que sí me cuentan)
Si ustedes están en la lista: sean el primero, segundo, tercero o última opción, siéntanse halagados (de preferencia y lo digo en buena onda) porque, que yo sepa, ninguna chava pondrá en esa lista a un hombre con el que sepa que no se va a divertir, 🙂

Que la suerte te acompañe
Ya tienes la lista, ahora es momento de actuar. Como cualquier persona que tiene una misión (conseguir pareja para la boda) es momento de encontrar el lugar, la hora y la forma indicada de decirle a cada uno de los chavos de la lista que te acompañe a la boda:
Empiezas por el primero (duh!), entonces te acercas con el chavo que te gusta y esto es lo que pasa (al menos para mí):
Ves que está desocupado –o mínimo solo, no nos pongamos exigentes–, te armas de valor y empiezas a animarte: Vamos, Leva. ¡Tú puedes! Es tu amigo, son a-mi-gos…Ok, no TAN amigos, tipo nada del friendzone. OK! No te salgas del tema bitch!
Y empiezas a acercarte lentamente, le sonríes a la gente que te topas y vas cada vez más decidida, pero con el corazón latiendo rápidamente: Ya sabes lo que quieres decir: “Tengo una boda equis día, me acompañas? Andale y te querré más que ayer y menos que mañana y serás el mejor del mundo mundial”. Sí, así. Toda cute… Sip. Justo así.
De repente ya lo tienes de frente. Te detienes de golpe, lo ves a los ojos, sientes que el corazón se te va a salir del pecho, el hace cara jugando de “qué onda con está chava?” , le sonríes y sin decirle nada, te das la vuelta y sigues caminando.
Fail. Total.

(Y sí, me ha pasado… ¡Soy ranchera! ¿Qué le voy a hacer?)

Entonces mejor optas por otro medio o apoyo moral: WhatsApp o alcohol (poquito no más, pa’ agarrar valor). Lo que caiga primero.

Si te dijo que sí, ¡ya fregaste! Ahora solamente te tienes que preocupar por la dieta, el vestido y el peinado. Ya lo demás te deja “tranquila”, (entre comillas porque vas con el chavo que te gusta entonces te tienes que ver súper cute y así, ¿verdad?) Sino…

Plan B, C….Z
¡Chingada madre! El chico que te gusta no podrá (o no quiere simplemente) acompañarte a la boda. Ni modo, dejaremos el ligue para otra oportunidad.
Ahora es el momento de actuar. Nada de tomar unos días para recuperarte del rechazo, de las ilusiones rotas, sueños frustrados y planes cancelados… ¿Qué no el chavo sabía que se supone que te tenía que decir que sí, llegar puntual y oloroso a loción, bailar y divertirse y al final de la noche robarte un beso y terminar enamorado de ti? ¿Eh? ¿EH?
Malditos bitches que no siguen el plan!
Ok Seguramente, no tienes ya tanto tiempo para pensarlo, la boda se acerca y tienes conseguir con quien ir. Entonces empiezas a stalkear a los demás chicos de la lista y empiezas a entrar en pánico:
“A” tiene novia (fuck!)
“D” es un pervertido sexual que se la pasa poniendo cosas de sexo en Facebook (Asquito. Total.)
“J” es un amargado (Flojera. Total.)
“P” publicó que no se bañara hasta que Donald Trump desista en las elecciones de Estados Unidos (Ewww, ¿será verdad? Mejor no me arriesgo).
“F” ya no vive en Monterrey (desde cuándo y tipo, ¿por qué no me invitó a su fiesta de despedida?
“I” tiene relación…Con un hombre (se ven súper cute, pero ¿cuándo fue eso?)

Fuck!
Fuck! Fuck! Fuck!

Uno a uno empiezas a tachar a cada chavo de tu lista y empiezas a entrar en pánico. Ahora sí, verdadero pánico.

Momentos desesperados requieren medidas extremas
En ese momento empiezas a intentar calmarte. Buscas solución en lo que sea: La taza de café que tienes a tu lado, tu laptop, la ropa sucia. ¡Es neta! Empiezas a voltear a ver todo como loca hasta terminar mareada cuando de repente: Bingo! Y comienzas a hacer una lista diferente.
Ahora esta lista contiene nombre de mujeres y hombres por igual, pero ahora son todas esas personas que podrían presentarte a alguien o que alguna vez dijeron esas palabras que jamás dejarás ir “Voy a pensar en quién puedo presentarte”. ¡Aja!
¿Querían presentarme a alguien? Bueno, este es el momento.
Ahora, comienzas a stalkear a cada una de esas personas e intentas (con mucha pena, pero te aguantas) recordarles de esa frase.
Algunos caerán, otros se sordearán. Lo malo de este paso es que, como ya falta muy poco para la boda, muchos te dirán que si te presentarán a equis chavo, pero lo agendarán hasta después de la boda.
Ve el lado positivo: Tal vez tengas date para ooootra de las miles de bodas que a  tus 30, tienes a cada rato.

Fuck it!
Neta que es lo peor cuando esto pasa. Que no consigues a nadie y nadie te puede hacer el favor.
Ingas wey. ¿Qué pedo con tu vida social Leva? ¿Dónde están todos los chavos?
En este momento es de una de dos: El que sea. Lo que caiga. Baja Tinder si es necesario!!! o “A la chingada! Iré sola con mi alma como hongo!”
Depende de que tanto valor tengas. O que tanto te valga ya la cosa.

 

Admito que mañana empezaré a tantear las aguas. Tengo dos bodas. Deséenme suerte.

p.d: Woo, no había pensado en mi blog:
Eit! ¿Alguien que se anime a ir conmigo? Mándeme un mensaje por “contacto” 🙂

7 thoughts on “La Soltera y la Boda Regia

  1. jajaja tu post es muy gracioso xD
    Si yo estuviera en tu lugar -a sabiendas de mi actitud tan vale madre- iría sola y sacaría a bailar a las parejas de las demás invitadas jajajaja
    Entonces todos te señalarían y darías de qué hablar, te divertirías mucho mirando los berrinches y críticas que harían los demás de ti, pero bueno, si quieres romper con esa tradición absurda y al parecer machista (aunque no del todo machista ya que tú eres la que debe invitar a tu pareja, lo cual me agrada) ¡¡atrévete a olvidar la presión social y desinhibete!!
    >> Un saludo y fuerte abrazo desde el DF>>

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  2. Te invitaron a una boda y no tienes con quién ir. ¡Qué estas esperando! Mandame whats y conoce los paquetes que tengo para ti.

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    Damo de compañía.

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  3. Pingback: La Primera Impresión | Elva González Castillo

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