¿La Última Primera Cita?

Primera Cita

Capítulo 2

Lunes. 6:30pm. Apenas llegando a la casa del trabajo.
Lucas pasaría por mí a las 7:30pm.
Seamos honestos: si vas a salir con la persona que te gusta quieres sentirte fresco y limpio.
Bueno, después de llegar una hora antes. Adiós plan de bañarme. El famoso “baño vaquero” es lo que aplicaría.

Ya más limpia y parada en mi clóset, empecé a ver detenidamente el outfit que había elegido. En el instante lo descarté. Era un vestido negro con estampado floral.
Demasiado girly.
Después me puse unos leggins negros de imitación cuero con una blusa negra y unos botines…
 ¿Dónde dejé la moto?
Finalmente optó por una blusa negra floreada, jeans cómodos y unos flats coquetos.
Outfit perfecto para ir al cine.

Sonó el timbre. Lucas había llegado.
Rápidamente fui por un poco de enjuague bucal y me eché perfume en lugares estratégicos.

Corrí a la puerta y unos pasos antes empecé a caminar lentamente.
–Hey –dije al momento que vi a Lucas. Cool. Tranqui. Sin una gota de nervio.
–Hola –me dijo con una sonrisa coqueta –¿Lista?
–¡Vámonos!

Durante el camino mi mano descansaba sobre el descansabrazos y Lucas jugaba con una tarjeta de Cinépolis.
Sentí como si tal vez él intentara encontrar la oportunidad de tomar mi mano, pero no estaba segura si realmente era la vibra del momento o si solamente estaba ilusionándome sola.
Seamos honestas: Podemos hacer eso, sobre todo cuando se trata de la persona que nos gusta.

Llegamos al cine, Lucas pagó los boletos –ni siquiera tuve la oportunidad de hacer eso de que sacamos “lentamente” el monedero de la bolsa, dispuesta a pagar mi parte–, fuimos a las palomitas y…
Problema.

Alguien dígame si esto es normal por favor. Cuando estoy frente al chavo que me gusta, ¡no puedo comer! No sé si es por nervio, por pena a terminar toda embarrada o con comida entre los dientes, pero me es muy difícil comer frente a un hombre.

Entonces, sí hay algún pretendiente… Y me has visto comer tranquilamente: Sorry, dude! Probablemente no me gustas.

Pensando que no me quería hacer de la boca chiquita, principalmente porque sabía que se ve terrible que las mujeres nos hagamos las que “nunca tenemos hambre” y que íbamos a estar viendo una pantalla, no el uno al otro, le dije que sí quería palomitas y refresco pequeño –tenía que hacer algo para controlar mi tanque chiquito, ya saben, evitar pararme tres veces la baño durante la película–, pagó de nuevo y cuando empezado a ver hacia dónde quedaba la sala de la película:
–Mira, Mimi. Es por acá –me dijo Lucas mientras me tomaba de la mano y me guiaba rápidamente hacia el lugar correcto.
¡O sea! ¿De que estamos de acuerdo que simplemente me podía decir y guiarme, o ponle que sí tomarme tantito de la mano y luego ya?
Pensé y me dije a mi misma mientras caminábamos tomados de la mano.
Dejé que ese momento me ilusionará tantitito.
Fría y calculadoramente decidí elegir con qué ilusionarme y con qué no.

Ya en la sala, mi instinto fue poner el antebrazo entre los dos –se puede quitar– tal vez fue la costumbre, pero justo en el momento en que lo hice me arrepentí. Sin querer queriendo le dije “hazte para allá”.
Ni modo, ya no hay vuelta atrás.

Comíamos palomitas y comentábamos los trailes de las películas. Cuando empezó Avengers: Age of Ultron dejamo de hablar, pero Lucas comenzó a tomar su refresco con movimientos un poco más exagerados de lo normal. Claramente intentando hacer que su brazo rozara con el mío.
Después, empezó a recargarse un poquito hacia mi lado, yo lo imité y me acerqué un poquito más, después él, después yo, y así hasta llegar al momento en que estábamos hombro con hombro.
Nos quedamos así por un segundo, hasta que no aguanté más y empecé a sonreírme de pena.
Me siento como en la prepa, pero es divertido.

Así nos quedamos viendo un rato la película, ya un poco más relajados, pues si me sentía un poco tensa con el roce. Tal vez por miedo a verme vulnerable.
¿Te pasa eso a ti? Que aunque te gusta una persona y quieres salir, ¿temes que sepan con seguridad de que te gustan? No lo sé. A veces pienso que realmente sí le tengo miedo al compromiso o algo así.

Recordé todas las cosas que me dijeron mis amigas: “aplicas la típica de ‘tengo frío’ para  que te abrace”, “puedes decirle que necesitas estirar el brazo y lo pasas por debajo del de él para abrazarlo”, “si quiere palomitas empiezas a jugar y le das mejor tú de comer una por una”.

Me gustaba la película y moría de calor –¿eran los nervios o simplemente olvidaron prender el aire acondicionado? – por lo que decidí dejar de lado todos los consejos de mis amigas y solamente dejar las cosas fluir.
De repente mientras Hulk se peleaba con Iron Man (nada de spoilers, eso viene en el trailer):
–A ver –dijo Lucas y yo volteé a verlo pensando que me diría algo. Con un movimiento seguro quitó el descansabrazos de entre los dos y levantó su brazo guiándome a recargarme en él, mientras me abrazaba.
En mi mente comencé a hablarme sola:
Mimi cool: Ok. Puedo hacer eso. No pasa nada.
Mimi sobreanalizadora: No soy su novia, no debería de hacer esto. ¿Qué tal si alguien está viendo?
Mimi cool: No pasa nada. O sea, siglo XXI, mujer casi de 30 años, él de 32 años… Somos adultos. No pasa nada.
Mimi sobreanalizadora: ¿Pero y si luego piensa que soy igual con todos?
Mimi cool: Relájate Mimi.
Mimi sobreanalizadora: ¿Y si esto es solo porque quiere ser ‘amigo con derecho’? ¿Y si estoy leyendo mal las señales?
Mimi cool: Relájate…Mimi.
Mimi sobreanalizadora: Mejor como medio recargada, medio alejada. O sea, no recargada al 100. Aleja tus bubis de él.
Mimi cool: Tus bubis están de frente y su mano toca tu brazo. No está haciendo nada. Solo ve la película. Re-lá-ja-te.

Para asegurarme de que solamente me imagine cosas. Volteé a ver a Lucas, quedando muy cerquita de su mejilla, él solo veía la película. Más tranquila lo imité.
De repente sentí su mirada. Lucas me veía. Volteé y quedamos cerquitita. A unos centímetros. Él sonrió. Se acercó lentamente y….

Mimi cool: Mayday! Mayday! Retiro lo dicho. Re.Ti.Ro lo dicho.
Mimi sobreanalizadora: Oh. My. God. Dios. Santo. De Mi Vida. ¿Cómo se hace esto? ¿Cómo se besa? ¿Te acuerdas, Mimi? Hace mucho que no sales con nadie, hace mucho que no haces nada de esto ¿Te acuerdas? ¡Sabía que debías ver esos tutoriales de Youtube!

Y me dio un beso tierno en la mejilla.
Mimi cool: Ok. Relax. Tranqui. No pasa nada, no pasa nada.
Lucas era un chavo muy diferente de los que había conocido. Sin ser tan comunicativo era muy seguro en sus movimientos conmigo, pero no era irrespetuoso. Me emocionaba y me ponía nerviosa al mismo tiempo. Me gustaba, pero no la falta de comunicación me hacía sentirme insegura.
¿Qué era lo que quería Lucas conmigo?

A la salida caminamos sin tomarnos de la mano, pero cerquitita el uno del otro, por lo que la caminar nuestras manos se rozaban. Subimos a su camioneta y de repente:
–La mano –dijo de la nada, interrumpiendo la conversación.
Le enseñe mi mano, sin saber muy bien a qué se refería o qué quería.
Él solamente la tomó y siguió explicándome cosas de la historia que no entendí o simplemente no me importaron.

En mi casa noté que la camioneta de mi papá ya estaba en la cochera. Había regresado. Como quiera Lucas y yo bajamos y nos sentamos en un escalón de la cochera para platicar.
Realmente me sentía como en la prepa.

De nuevo, Lucas tomó mi mano y después de un momento de silencio.
–¿Todo bien? –me preguntó mientras jugábamos con las manos.
–Sí –le contesté insegura sin realmente saber si era muy pronto para preguntarle sobre sus intenciones. Después de todo era solamente la primera cita.
–Ya me voy para que estés un rato con tus papás –me dijo mientras se ponía de pie y yo lo imitaba– Te marco mañana para ver qué hacemos.
¿Haremos algo mañana?
–Ok –le dije mientras lo seguía a la puerta de la cochera.
–Ok, me dijo mientras ponía sus manos en mi pequeña cadera.
Sentí mi cara arder. Estaba segura de que mi color había cambiado de un aperlado a un rojo tomate intenso.
–¿Qué fue? –me dijo sonriente.
–No, nada –le dije apenada.
–Ok. Entonces nos vemos mañana –y me dio un beso en la mejilla.
–Ok.

Lo esperé hasta que se subiera a su camioneta:
–¡Ah! El sábado tenemos un cumpleaños de un compañero y amigo del trabajo, para que no hagas planes.
¿Tenemos?
–Sí me acompañas, ¿verdad?
–Este… sí. Claro –le contesté insegura.

Espere unos segundos antes de entrar a la casa. Feliz de haberlo visto y de platicar con él, pero aún insegura. Hace mucho que no pasaba por esto. Era como regresar a un terreno no tan conocido.
Supongo que esto de salir no es como la bicicleta, realmente sí se te olvida.
El “tenemos” me movió. No somos nada como para tener algo “juntos”. ¿Es normal mi reacción? ¿Estoy auto saboteando la situación? Supongo que después de años de estar soltera aprendí a moverme sola, a planear sola, a hacer sola.
No superaba el “tenemos”, pero supuse que era algo normal de lo que solamente tenía que acostumbrarme.
Ahora había una sola pregunta en mi mente: ¿Entonces, estoy saliendo ya con Lucas? Creo que sí. Estoy saliendo con Lucas.
Wow…

Veamos cómo funciona esto.

 

Continuará…

 

15 thoughts on “¿La Última Primera Cita?

  1. Pensaba que eso del baño vaquero era invento de mi madre. Ahora veo que no!
    En otras cosas, bueno, parece que todo va bien con Lucas, no? Tú relájate y, aunque ese asunto de no saber bien a bien las intenciones del chico siempre causa ansiedad, supongo que ya llegará el momento de hablar de eso. Suerte!

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  2. Felicidades Elva me encanta tu blog y las historias extraordinarias en las cuales el personaje de Mimi vive hahahaha son muy entretenidos de nuevo felicidades… saludos…!!! =)

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  3. Me alegro que todo vaya bien con Lucas, por lo que he leído es un chico que merece la pena. Se que nuestras edades son distintas, pero creo que tenemos algo en común; las palabras en plural nos asuntan. Y es normal; eres -somos- una persona muy independiente y tener que empezar a hacer tu vida en conjunto es algo que cuesta. Por otro lado, ¿por qué poner nombre a algo si ese nombre nos va a incomodar? Dale tiempo y ya iras viendo que nombre ponerle a esa relación. Un abrazo 💕

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    • Creo que eso es lo que más reflejo como autora en las historias de Mimi, aunque sea un personaje ficiticio siempre hay algo del autor en el personaje, creo que ese “miedo” de Mimi es algo que realmente siento: esas ganas de si tener una relación, pero al mismo tiempo…qué pánico, mejor no! jajaja
      Como dices, es mejor dejar las cosas fluir y ver qué va sucediendo con las personas (reales o ficiticias).
      Saludos, 🙂

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  4. Vaya cita!! No podía haber ido mejor, este chico promete mucho.
    En esta cita te ha dicho todo con sus gestos, no ha necesitado muchas palabras y eso me ha gustado, le ha bastado un “tenemos” para iniciar “algo” que ya estoy deseando leer.
    Permiteme que te de un pequeño consejo: relajante y disfruta.

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