Reflexiones de una chica de 29 años

Reflexiones de una chica de 29 años

Tengo 29 años.
Fue mi primer pensamiento cuando me desperté hoy por la mañana.
Dios. Santo. De mi vida. Tengo 29 años.
Soy una mujer adulta, fuerte e independiente. Es momento de aceptar mi realidad y ver las cosas tal como son: Nada de engaños,
pensé mientras me levantaba y me veía en el espejo. 
Es momento de ser honesta contigo misma Mimi: Las cosas no salieron como querías, pero todo está bien.
Todo. Está. Bien.
Primero lo primero:

Me vi al espejo y me vi igual: tal vez un poco más despeinada y demacrada, pero es porque –literalmente- me acabo de despertar hace unos minutos.
En este momento no siento mucha emoción, es como si no lograra captar lo que significa cumplir años, como si fuera algo nuevo para mí o como si fuera algo ya irrelevante después de 29 años.
La cosa es que al menos una parte de mí debería de estar en pánico. Lo sé porque ya tuve un pequeño momento de crisis con mi mamá:

Entré el pasado sábado por la mañana al cuarto de mis papás; él ya se había ido a trabajar y mi mamá leí el periódico, levantó la mirada y:

–¿De quién ya mero es su cumpleaños?  –me dijo emocionada.
Me senté en la cama.
–Mami, como que no quiero cumplir años… –le dije intentando contener las lágrimas.
–¿Por qué?
Respira Mimi, respira. Contrólate, no pasa nada.
–Pues porque….
Y empecé a llorar.
–Sien-do. Que. No. He. Logado…nada….en…miz…ca-si…¡TEINTA ANIOS!, –le dije lo más tranquila posible, pero claramente sin poder articular bien las palabras.
.–¡Ay! ¡Mimi! –fue su simple respuesta antes de comenzar a hacer “control de daños”.

Ese fue mi pequeño momento de crisis en que mi mamá sin entender mucho de lo que decía, logró comprender el mensaje, tranquilizarme y hacerme reaccionar de lo que parecía ser un pequeño ataque de síndrome premenstrual (¿es esto demasiada información? ¡Alguien dígame!).

En parte sé que esa crisis fue porque muchas de las cosas que quería –y aún quiero – en mi vida, cosas que planeé y que me escribí muy dramáticamente en una carta cuando estaba en secundaria… No las logré. Y sé que es muy poco probable que sucedan antes de mis 30 años. Que de hecho, no quiero que sucedan antes de mis 30 años.

(Pausa para entrar en pánico: ¡Oh! ¡Dios! En 365 días cumplo 30… ¿O debería decir 364? ¿Hoy cuenta? ¡Sí cuenta! 365… Son 365 días, Mimi. No 364).

Cuando el sueño no se hace realidad… Todavía
En la secundaria me prometí a mí misma en una carta ciertas cosas, la principal –y la que me causó risa– que jamás me pondría un tatuaje: “Eso es para nacos”, fue lo que leí mientras intercalaba mi mirada entre una carta vieja de “Mimi de secundaria” para “Mimi casi treintona” y el tatuaje de mariposa que tengo en mi pie derecho.

Claramente: #epicfail 

También, en esta carta hablo de cierta meta en mi vida personal: El matrimonio. Los hijos. La familia.
Wow, al parecer “Mimi de secundaria” hace un mejor trabajo en presionarme que ciertas personas en la actualidad…
Entonces noté que lo “normal”, lo que una niña de 13 años puede esperar ya tener a cierta edad, pues –claramente– no lo tengo: Y es que según “Mimi de secundaria”, ahorita –a mis recién 29 años cumplidos– debería de estar felizmente casada, con una hija y un pequeño –aunque en la carta pongo “de preferencia cuates”– en camino.

Cuando la realidad es que acabo de cumplir 29 años
y he estado soltera por los últimos 6 años de mi vida.

Al darme cuenta de mis planes no exitosos, empecé a sentir una presión autoimpuesta –porque digo: ¿cuál es la necesidad de tenerlo TODO para mis 30 años? ¿A quién le afecta?– y volví a entrar en pánico.

Dios. Santo. De mi vida. Sigo soltera. Soltera desde hace 6 años. Algo está pasando. ¿Qué está pasando, Mimi? Tal vez sí debí hacer lo del colibrí y el calzón morado. No perdía nada con intentarlo. ¿Tal vez bajar Tinder de nuevo? Mmmm… 

Admito que me avergüenza un poco escribir esto. No sé quién pueda estar leyendo y qué es lo que pueda pensar, es más, ni siquiera yo sé qué es lo que pienso sobre el hecho de que llevo 6 años soltera. O sea, son seis años soltera. Seis… Pero bueno.

Por los últimos seis años de mi vida, he superado una relación amorosa no exitosa (de hecho de mi primer y único novio), y dos chavos que simplemente no me correspondieron:
El primero, “Barbajan” (su nombre se explicará en otra historia), lo único que puedo decir es que todas tenemos a un “patán” en el historial y este es el mío.
Y el segundo, “Fulanito” (Hambre por mariposas y El sapo que se creía príncipe), él es con el que nunca comprendí qué fue lo que pasó para que no pasara nada.

Pero la cosa, es que sigo soltera. Por alguna razón llevo años atrapada en la etapa de “me gusta no le gusto, le gusto no me gusta;  creo que nos gustamos pero por alguna razón no se pudo”.
Entonces, mi primer pensamiento al leer la carta fue: “Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes”.

Volví a leer la carta, vi mis planes que –hasta el momento–  no han salido como… bueno, como lo planeé: “Espero para mis 30 años estar ya felizmente casada y tener hijos”.
Esa frase, cada vez que la leía, era como un ladrillo más de presión que sentía sobre mí.
¡Deja de presionarme “Mimi de secundaria”!

Cuando los planes cambian
Y luego comencé a reflexionar sobre mi pasado y presente: Sé que a mis 29 años no se me ha “ido el tren”, que no tengo razón alguna para correr impulsivamente a una tienda de mascotas para comprar un gato por las razones incorrectas. Porque sé, que aunque deseaba para mis 30 años estar casada y con hijos, no va a pasar. O al menos lo dudo y mucho. Aunque aún me quede un año para lograrlo. Principalmente porque no quiero que pase.

Porque leyendo esa carta me di cuenta de que sí quiero tener novio, pero también me di cuenta de que no quiero estar casada, ni tener hijos. No ahorita. ¡Tengo 29 años!
Para esa etapa, la que “Mimi de secundaria” esperaba tener a esta edad, la verdad es que no estoy preparada.

Y !oh! !Tranquilidad! Comencé a sentir felicidad por darme cuenta que las metas que tenía cuando era más joven, no son necesariamente lo que quiero tener ahorita.

Dramáticamente me vi al espejo y comencé a pensar en que tal vez no cumplí esa meta y está bien porque sí logré aquellas que llegaron después, pero que son igual de importantes: Mi blog, el escribir sin miedo, el de hacer de la escritura un hábito y publicar cada martes; que comencé a prepararme y a encaminarme en mi futuro como escritora.
Que empecé a decir en voz alta: “Soy escritora” y comencé a decirlo con orgullo en lugar de vergüenza por no tener el perfil número y empresarial como la mayoría de la gente.
Que de hecho, comprendí que este año el escribir se volvió aún más importante que conseguirme un novio. Esto es algo nuevo, algo que no había planeado, algo con lo que no contaba y que me hace muy feliz.
Es una bendición que no pedí, pero que sí merecí.

Me sentí tranquila. Segura: “Soy una mujer escritora, soltera a sus 29 años pero con una vida llena de posibilidades. Soy escritora. Soy segura de mi misma, independiente, que lucha por cumplir sus sueños y metas, y que está encaminada a lograrlos”, me dije a mi misma frente al espejo.

“Espero para mis 30 años estar ya felizmente casada y tener hijos”.
Damn it! No cedas Mimi, no cedas ante el pensamiento.
“Espero para mis 30 años estar ya felizmente casada y tener hijos”.
¡Deja de presionarme “Mimi de secundaria”!
“Espero para mis 30 años estar ya felizmente casada y tener hijos”.
¡Ay! ¡Ya!

Hablando claro y de frente
Y llegó el momento de la aceptación. Para hacer esto me acomodé el suéter y mi pelo, me paré derechita, subí la barbilla y lo más tranquila y menos dramáticamente posible, viéndome a los ojos me dije: “No soy la única, ni la última soltera del mundo de 29 años. Probablemente –espero en Dios– tampoco soy la única que ha estado soltera por años. Ya no tengo ganas ni energía para perder el tiempo con chavos que no valen la pena, que no me corresponden y  que no me valoran.
Me merezco un buen hombre, alguien que no sea cabrón, que me quiera y me lo demuestre, que me corteje, que me vea y se dé cuenta de lo mucho que valgo, pero para lograrlo tal vez debo poner más de mi parte. De forma inteligente y madura, como una mujer de casi 30 años lo haría.
Soy escritora. Tengo mi blog y estoy encaminada en la escritura: publicando cada martes, haciendo historias entretenidas  –creo–, exponiéndome a criticas buenas y malas, pero que me harán crecer y mejorar como escritora, porque soy eso: Soy una escritora, fuerte e independiente. Soltera, sí. Pero que sabe lo que se merece y no se conformará con menos”.

Sentí orgullo porque sé que aunque aún deseo esas cosas que “Mimi de secundaria” escribió, hay prioridades nuevas que –en el 2014 y a mis ahora 29 años– se volvieron inclusive más importantes que el ser esposa y madre antes de mis 30 años.

Estoy, de hecho, !feliz! Hoy es mi cumpleaños. Tengo 29 años. Estoy feliz y emocionada. Tengo planes, metas y una vida llena de posibilidades y nuevas bendiciones.

Estaba decidida: Ser soltera a mis 29 años y por seis años no es malo. No pasa nada. Todo está bien. Las cosas pasarán cuando tengan que pasar, mientras no perderé el tiempo con chavos que no valen la pena. Con chavos con los que no pasó ni pasará nada.

Sonreí a mi reflejo. Me sentía bien. Estaba ya por el buen camino y nada ni nadie podrían moverme de ahí.
Sonó mi celular con notificaciones:

“Mimi, happy birthday, amiga! Al ratito que te vea te doy tu abrazo, pero oye, te quería comentar que tengo un amigo que te quiero presentar… no está así de que super guapo, pero es de que bien bueno, un pan de Dios y me gusta para ti, ¿qué dices?”
!Uh! Chavo bueno, eso es lo importante… Va.
Le dije a mi amiga que me lo presentara cuando pudiera. Me emocioné.
Ok, voy empezando muy bien en esta nueva etapa, perfecto. Muy bien, Mimi. Muy bien.

Y después noté que tenía un mensaje de Ricardo –quien de igual forma con otros chavos: primero como que sí y luego no– de anoche, de unos minutos después de las 12: “Epale. Feliz cumpleaños!”
Oh! My God! ¡Cuero! Se acordó de mi cumpleaños. Mi vida. ¡FUE EL PRIMERO QUE ME FELICITÓ!
Y empecé a sentir como los latidos de mi corazón se aceleraron al leer su mensaje, tal como en el principio, cuando recién lo conocí.

Oh! Fuck!

13 thoughts on “Reflexiones de una chica de 29 años

  1. No te conozco, pero me tope con tu articulo y aunque estoy en medio de una ola de trabajo, tengo ganas de compartir un par de lineas contigo. Me da gusto que estes soltera, que no tengas hijos, y que el plan que tenias para ti en secundaria, no se haya logrado. Porque? Porque cambiaste, porque creciste, maduraste y en lugar de vivir una receta, estas viviendo una vida. Disfrutala, disfruta tu vida, estas cuerda, estas sana, estas joven. Trabaja, haz ejercicio, sal a correr, viaja, conoce. Hacerte feliz es responsabilidad tuya, de nadie mas. Si puedira ofrecerte un par de consejos:
    1. Trabaja, ahorra, hazte de un patrimonio, tu casa, tu departamento
    2. Haz ejercicio, come bien, y usa bloqueador
    3. Vive tu vida. Si sigues haciendo las mismas cosas, estaras obteniendo los mismos resultados. Si quieres conocer gente, un hombre, atletico, con disciplina, que come bien, que es constante, busca tu ser asi. Kick boxing, thai box, gym, correr.
    4. No dejes de prepararte. Tienes una carrera, etsudia otra, tienes una carrera, estudia un posgrado, maestria, doctorado, un certificado, Continua preparandote. Y nunca sabes a quien puedes encontrarte en el camino.
    5. Se feliz. Da gracias porque estas. Cuenta lo que tienes y no lo que te falta. Veras como tus cuentas al final terminan en numers negros y no rojos.
    Que pases un feliz cumpleanos. Organzate una fiesta y disfruta un buen tequila.

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  2. Regia. Casada. Desempleada. http://theresnoeasyway.wordpress.com/2014/09/12/turning-30/

    Ese constante sentimiento de incertidumbre no termina nunca. Me refiero a todo tipo de cuestiones: personales, profesionales, espirituales. Sin embargo, creo que eso le da cierta chispa a la vida y es lo que nos mueve por el mundo.

    La soltería no es ningún problema, ya llegará “the one”, and it’s going to be worth it. Yo estoy casada, y soy muy feliz al lado de mi esposo, pero eso no significa que me dejé de cuestionar lo mismo que te estas cuestionando en este post. Hay cosas que simplemente llegaron para quedarse, es el cómo las afrontas lo que hace interesante el momento.

    ¡¡Mucho ánimo!! Créeme que si yo te contara lo que escribí en esa carta de “Julia de secundaria” tendrías triple crisis de pánico.

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  3. Pingback: Solterita y Sin Pareja en Boda Familiar | Elva N. González castillo

  4. Hola , amiga ya imagino que tienes 30 pues tu post es de hace un año , yo cumplo 30 el 26 de nov y me esta pasando lo k a ti a los 29 pero en lo laboral fui despedida , y cumplire 30 y no paro de llorar no c k me pasa estoy sencible todo me ofende , tengo miedo de xumplir 30

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    • Hola! Estoy por cumplir 30 (en dos semanas). La verdad ahora estoy muy feliz y hasta emocionada por mi cumpleaños y llegar al tercer piso. Lamento mucho tu situación. Yo sé que es un cliché, pero en serio que todo pasa por algo: Cuando yo perdí mi trabajo en 2013 pensé que las cosas irían de mal en peor y poco a poco la vida me fue llevando al punto en el que me encuentro ahorita y está genial y sé que si me hubiera quedado en ese empleo, ahí seguiría: no tendría el trabajo de ahorita, ni conocería a ciertas personas ni tuviera las amistades que he hecho (al menos últimamente). Mi vida parecía estar en un hoyo y ahorita soy muy feliz. Y sé que todo comenzó con esa sacudida de perder ese trabajo que yo consideraba “ideal”. Ten fe. Saludos!

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  5. Pingback: Mi 2015 | Elva González Castillo

  6. HOLA ELVA HOY CUMPLO MIS 29 AÑOS ¡¡ IGUAL QUE TU ASI ME PASO ESTE DIA , IGUAL TANTOS AÑOS DE SOLTERA, IGUAL ME TOCO VIVIR UN AMOR DE 7 AÑOS DEL CUAL HABÍA PLANES DE BODA, PERO ME ENGAÑO PUDE SUPERAR LA RUPTURA DESPUÉS DE 3 AÑOS, CONOCÍ DE NUEVO A UNO QUE SE CREÍA EL PRÍNCIPE AZUL Y SOLO DURE 8 MESES CON EL Y LO PEOR ES QUE NO SE PORQUE SE FUE, JEJEJE HACE UN MES OCURRO QUE SE FUE Y PUES SACANDO CUENTAS LLEVO 5 AÑOS DE SOLTERA , HOY QUE CUMPLO MIS 29 , NO HE CUMPLIDO LAS METAS QUE TENIA EN MENTE CUANDO ERA ADOLESCENTE, PERO SABES ES UNA BENDICIÓN QUE A MI EDAD VIVA MI VIDA COMO LA VIVO, PORQUE COMPRENDO QUE SOY FELIZ, Y VIVO POR MI, ME AMO COMO SOY, EL GALÁN, O EL AMOR LLEGARA CUANDO DEBA DE LLEGAR NO TENGO PRISA, MIS METAS SE QUE LAS CUMPLIRÉ, Y SE QUE MI HIJO O HIJA LLEGARA CUANDO DEBAN LLEGAR…… EXCELENTE TU ESCRITO.

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  7. Hola me llamo Lady Jimenez y soy de Ecuador .. Acabo de leer tu blog y a pesar que ha sido publicado en el 2014 no dejo de sentirme identificada con todas y cada unas de esas palabras ,por que todo lo que has escrito es lo que he querido que me pase a mi . YO al igual que tu en la secundaria planifique mi vida y me dije que a los 30 debería tener todos mis sueños logrados , pero hoy 12 de enero del 2017 a mis 29 años no tengo nada de nada :ni casa , ni esposo, ni hijos, ni nada pero me da un fresquito saber que yo no soy la única que ha pasado por esto.. gracias de verdad aunque no te conozco quiero agradecerte de todo corazón por haber escrito escribir esto.

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  8. Hola,
    Es tan curiosa la vida que siendo aquí personas que nunca se han visto mucho menos se conocen tengan tantas cosas en común y en general por los comentarios que he visto, primero que nada excelente tu articulo te juro me identifique con la mayoría 99.9%, estoy por cumplir 29 en febrero y estoy ATERRADA jaja me entra la crisis por ratos donde lloro, me río y no puedo creerlo que es la ultima vuelta para entrar al 3er piso, me da miedo pensar que llegare a los 30, mirare atrás y diré que fue lo que logre o he logrado? JA! y no tengo un patrimonio, caí también en la cuenta que tengo 5 años sin un novio y el panorama se sigue viendo sombrío por ese lado jaja, me gusta consolarme pensando que igual que tu “todo pasa por algo” y que “los tiempos de Dios son perfectos” y que en ese momento entenderé por que antes no y ahora si (ME HINCO ESPERANDO QUE ASÍ SEA! jaja), mi trabajo no me puedo quejar tengo algo estable, me resulta chistoso por que yo hice un chismografo esos cuestionarios famosos en secundaria y la pregunta era: ¿A los cuantos años piensas casarte? respondí: a los 26, jaja los 26 llegaron, pasaron y no sucedió, al igual que muchas otras cosas que también conteste ahí, la verdad que es reconfortante saber que no eres la única, que muchas se sienten de esta manera.
    un saludo sincero!

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  9. Hola acabo de leer tu blog si claro ya ha pasado tiempo pero por lo que veo y sentí tu publicación ayudo mas de lo que pudiste imaginar, primeramente que sea Dios bendiciéndote y que tu talento sea como una medicina para las personas. En pocos días cumplo 29 años y estoy en verdad aterrada jajaja si también tengo una carta de la secundaria y me proponía lo mismo casada y con hijos (que nos daban en ese tiempo) pero ps no mi vida es totalmente diferente a lo que pensé es mas ni siquiera le acerté a la carrera jajaja sin una relación por mas de 4 años, lejos de mi familia y proxima a culminar mi segunda carrera me sentí en pánico cuando caí en cuenta que este año cumplía 29 y ni tenia la mas mínima idea de que hacer con mi vida ademas de esto sumarle la presión de todo la familia, amigos, sociedad en general y casi me muero de risa por que tengo dos gatos mi adoración jajajaja pero espero no terminar como la loca de los gatos, te agradezco por compartir tu experiencia.

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