El famoso “Let Go”

Let Go

Todos hemos visto esas fotos, esas fotos con paisajes a un atardecer, a un niño feliz, un globo volando… Fotos que contienen dos palabras “Let Go”.

En lo personal es un consejo que he leído un sinfín de ocasiones, es un consejo que me han dado tanto amigos como mi familia, es algo que inclusive yo he meditado, me he propuesto y he fallado en hacer… Una y otra vez.

Ahora con el blog, tengo ideas nuevas, historias que quiero compartir, que quiero desarrollar y publicar, sin embargo, todo -de una forma u otra- me conduce al mismo lugar: una historia que comencé a escribir -me da pena aceptarlo, pero… hace años- que jamás platiqué, que jamás busqué terminar y mucho menos compartir. Fue una historia que como buena novelista amateur, empecé a escribir a falta de buen material en televisión y de lectura.

Empecé esa historia para satisfacer mi propia necesidad de entretenimiento y nada más, sin ninguna agenda, sin ningún plan u objetivo de por medio.

Ahora, años después, tengo varias ideas que me gustan y quiero desarrollar, pero que no puedo porque ahí está, ahí está esta historia que simplemente no deja de “juzgarme”, de decirme “algo” que la verdad solamente yo tengo que interpretar qué es lo que quiere.

(Sí, hablo de mis historias como si fueran personas, después de todo creo que estoy un poquito loca y paso mucho tiempo con ellas entonces… Algo había que pasar con eso).

¡Toma la decisión y a lo que sigue Mimi!

Entonces me acordé del famoso “Let Go”, porque yo hace unos años tomé una decisión de la que me sentí segura, de la que no tuve que pedir consejos ni opiniones. Decidí no compartir esa historia y punto.

¡Pues fíjate que siempre no!

De alguna u otra forma todos mis intentos de escribir me han llevado hacia esta historia. Tal vez es mi inhabilidad de dejar las cosas sin terminar (a menos de que me “saquen” de eso… ustedes entenderán), o tal vez es solamente mi forma de decirme a mí misma, la señal del universo, la señal de Dios… de que por alguna razón tengo que terminar y compartir esta historia.

Así que por más que le he sacado la vuelta -triste, pero cierto- , por más que me dije que no. Aquí estoy, cambiando mi decisión. Después de todo dicen que cambiar de opinión es de sabios, ¿no?

Bueno, hoy cambio mi decisión: Diariamente voy a compartir esta historia que comencé hace años.

Me comprometo conmigo misma a terminar esta short story -¡por fin!- y publicar un capítulo cada día.

La verdad creo que ese miedo del que he escrito anteriormente acerca de que me lean, no es tanto en lo personal, sino en lo profesional, en mi intento verdadero… Supongo esta es la función, misión -o lo que se lea menos dramático, pero con ese mismo impacto- de esta historia: ayudarme a perder ese miedo de mostrar mi lado más creativo.

Yo sé que lo escribo a cada rato, pero ahora lo digo en serio: ¡Comenzamos!

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s