Lo que el desempleo me ha enseñado

Lo Que El Desempleo me Ha Enseñado

Voy a ser muy honesta: Desde que me gradué de la universidad hace cuatro años he sufrido del desempleo cuatro veces. Yeap. Cuatro veces… Cuatro.

Ya no me da pena decirlo (ahorita, ¿pero antes? ¡Ni se diga!) Entonces, por diversas razones (esas son  para otro post), me he visto recorriendo “el mismo camino” una y otra vez (eso también es para otro post), y pues, después de cuatro desempleos creo que hay cosas que he aprendido en el camino (más vale): cosas que me permito, cosas que no vuelvo a repetir.

Cosas que tal vez, a alguien que se tope este post, le puedan servir. Ahora, aclaro: Estoy desempleada pero la ventaja es que nadie depende de mí, así que ese post es más consejos personales que consejos de cómo sobrellevar el desempleo cuando la situación es más difícil.

¡Son consejos y nada más! Lo que he aprendido, lo que me ha funcionado. De ninguna manera intento ser una sabelotodo y decirle a los demás qué hacer. Es mi experiencia y la comparto, nada más.

1.       Si quieres llorar, llora, pero no frente a tu jefe. A veces nos da sentimiento, y no sé si ustedes se identifiquen, pero yo siempre terminaba llorando. SIEMPRE. Admito que esta lección me tarde en aprenderla un rato, pero finalmente ya no lo hago más.
Digo, si de por sí es incómodo ser despedido y tener que despedir (creo), más incómodo para las dos personas si una se pone a llorar como magdalena (¡woops!), así que mejor es lo más profesional posible y aguantarse hasta salir de ahí.
Ojo: No digo que llorar sea malo, de hecho en lo personal lo considero bueno, pues me ayuda a desahogarme y ver las cosas claramente más rápido.

2.       Comunica solamente a quien y lo que consideres necesario. Yo solía ser muy comunicativa, mucho. Les contaba todo a todos, por igual. La mayoría de las veces me ha servido para encontrar vacantes, aplicar a empresas diferentes, pero muchas otras me hacía más daño el escuchar opiniones de gente que 1)no estuvieron ahí, 2)jamás han trabajado conmigo y 3)ni sabían lo que hacía. ¡Pero tenían opiniones! Y en un momento vulnerable –después de perder un trabajo, puedes estar muy vulnerable- escuchar tantas opiniones no es lo mejor del mundo.
Ojo: Para mantener a raya a la gente no es necesario mentir, solamente considera que nadie necesita saber con lujo de detalle el mensaje de “despedida” de tu jefe, ¿no crees?

3.       Medita, piensa qué fue lo que pasó y qué debes aprender de esto. Me tomaba trabajo y mucho. Sobre todo al principio. Es bien fácil echarle la culpa al jefe, al compañero, a todos… Y uno es la víctima. Pero la verdad, al darme cuenta de que –obviamente- por equis razón yo también era responsable, detectar mis áreas de oportunidad, mis fortalezas, me da mucha tranquilidad.

4.       Te puedes dar un descanso si así lo deseas. Te acaban de dar en el mero orgullo, duele, cala en el ego, entonces –personalmente- considero que está bien si quieres que las aguas se tranquilicen un rato antes de volver a buscar trabajo.
Ojo: un rato es un rato, una semana, unos días. Tampoco es bueno postergarlo continuamente.

5.       Arréglate lo que consideres suficiente cada día, pero hazlo. Estás desempleado, tal vez por hoy no hay pendientes, no hay que salir de casa. Hace frío, vives solo, no vas a ver a nadie. ¡No importa! Estar desaliñado puede ser muy cómodo, pero a la larga te vas a dar cuenta de que no te “sientes bien”, créeme que tiene que ver con eso. No importa que tan triste y desganado estés. Bañarte, arreglarte -aunque sea poco- te va a hacer sentir mejor.
Ojo: dejemos la ropa formal para cuando es necesaria y la ropa de antro para salir, mantengámonos dentro de lo casual…y puedes dejar de lado el maquillaje si así lo deseas.

6.       Péinate. ¿Realmente tengo que explicarlo? No solamente es necesario bañarte, también lo que viene después.
Ojo: Dejemos las tenazas, la plancha, el spray, etc. Para la noche de antro o de evento. Solamente mantén tu cabello bajo control. Ayuda a sentirte más cómoda, ¡en serio!

7.       Levántate temprano. ¡Las vacaciones se acabaron! Así que conserva un horario decente. Tal vez no necesitas despertar entre semana igual que antes, ¿para qué me voy a levantar a las 7am? Pero despertar en martes a las 11:30, como que no, ¿no crees? Creo que es mejor despertar a una hora considerable (la que tú creas correcta) y aprovechar el día. Seguro hay cosas que necesitas hacer.

8.       Busca trabajo. Ok, perdiste trabajo. Sí. Lo positivo: Posibilidades. ¡Mira todas las puertas que están abiertas! Así que, es hora de probar suerte y buscar qué hay detrás de ellas. Busca trabajo, pero no te estreses, recuerda que la búsqueda lleva tiempo y que solamente algunos tiene suerte de encontrar algo rápidamente.

9.       Se selectivo. Algo que me llegó a pasar muchas veces, es que como sí me estresaba durante el tiempo de búsqueda, empezaba a aplicar a todo: desde cosas de mi carrera, hasta aquello que yo sabía que no me gustaba hacer, y hasta puestos que no tienen nada que ver con mi experiencia profesional, conocimientos, habilidades.
Resultado: Me “tranquilizaba” al saber que aplicaba a un número de vacantes diariamente, pero me estresaba al notar que de ninguna empresa me hablaban. Pero ¿por qué habrían de querer entrevistarme para un puesto de ingeniería si soy periodista?
Lo mejor es ser selectivo, tal vez no aplicarás a muchas vacantes, pero sí a las correctas.

10.   Cuida tu dinero. Esto lo aprendí de la peor manera. Llegó un punto en que de ciertas vacantes a las que apliqué me sentía confiada, veía un sueldo fijo llegar a mí en cualquier momento, así que me fui de compras –nuevo trabajo, guardarropa nuevo, ¿no?- , cambio de look, etc. Para después del “gracias por participar, hemos elegido a alguien más”… ¡Woops! ¿Y ahora? La verdad siempre he tenido la suerte y la bendición de tener un gran apoyo para salir adelante en esos momentos, pero no es nada cómodo.
Ojo: Lo mejor es cambiar un poco el estilo de vida, no sabemos cuándo volveremos a tener un ingreso, así que por mientras a intentar lo mejor posible por mantenernos dentro de nuestro presupuesto.

11.   Síguete preparando. Talleres, cursos, libros. Hay muchas formas de seguir creciendo dentro de tu rama. Busca aquellos que esté dentro de tu presupuesto. Verás lo bien que se siente hacer algo y ver que tu CV sigue creciendo.
Ojo: es muy diferente cambiar el estilo de vida –entiéndase- salidas por una preparación continua. Esto último es una inversión, no es un gasto y nada más. Es algo que sabrás te servirá en el futuro.

12.   Lee. La cultura del desempleado, -me han dicho, no que yo sepa… ¡en serio!-, es ver televisión, televisión y televisión. Ok, ¡bueno sí! Yo admito que me aventé en ….ok, escucharé mi propio consejo y no seré tan comunicativa…- digamos cierto tiempo las primeras 7 temporadas de How I Met Your Mother (24 episodios por temporada, hagan cuentas). Es divertido, sí. Pero la verdad llegó el momento en que tanto ocio, no me hizo sentir nada bien. Así que, comencé -de nuevo- a leer por placer. TV vs. Libro, ¡Libro! Anímate, seguro hay algún libro que te gustaría leer.

13.   No más excusas para hacer tu hobbie. Seguro hay algo que te gustaría hacer, que quieres hacer pero siempre usas la excusa de “no tengo tiempo” bueno: ahora sí tienes tiempo. Aprovéchalo. Yo, por ejemplo, estoy escribiendo en mi blog. 🙂

14.   Ejercítate. No necesitas inscribirte a un gym, seguramente hay ejercicios que puedes hacer desde casa. Escucha a la gente. Durante el desempleo de lo que más me dice la gente es “qué padre que tienes tiempo para hacer ejercicio, yo quiero”, pero rara vez les hago caso. ¿Por qué? ¡Por floja! Medios hay, ¿quién no ha visto algún artículo en una revista, periódico, en línea sobre una rutina para hacer en casa?

15.   ¡Escucha! Seguramente hay alguien dentro de tu círculo social que necesita de tus conocimientos para su trabajo, empresa. Tal vez no sea trabajo de tiempo completo, no tendrás fondo de ahorro, pero si tendrás un pequeño ingreso por hacer algo que podrás agregar a tu CV, ¡adelante! Algo es algo, ¿no?

16.   Mantente humilde. Sí alguien busca tu ayuda, tus conocimientos y están dispuestos a pagarte. ¡Qué padre! Pero también si es algo de medio tiempo, que puedes hacer desde casa, no creas que te van a pagar el doble de lo que ganabas, ¡seguramente ni siquiera te pagaran lo mismo! Pero es dinero que estás recibiendo, que seguramente te ayudará con tus gastos diarios, con esas salidas con los amigos y que, sobre todo, te dejará mantener intacto tu último sueldo.

17.   Se positivo. Se van a abrir puertas que no habías imaginado. Tal vez una oportunidad de trabajo con un familiar (y no por palancas, sino porque las cosas se acomodan) que te harán descubrir nuevas actividades que disfrutas hacer; tal vez emprender. ¡No lo sabes! Así que mantente optimista y alerta ante las nuevas posibilidades.

Y bueno, si te topaste este post y estás pasando por un mal momento en cuanto a desempleo. Espero que esto te sirva. Suerte y ánimo.

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